Vi algunas alas dibujadas en Internet y quise dibujarlas a mi manera. La imagen seguía apareciendo en mi cabeza. Unas alas blancas como la nieve surgiendo del agua, el reflejo brillando en las olas, el horizonte casi indistinguible a causa de la lluvia.
Resulta que tenía un lienzo del tamaño adecuado y me puse a trabajar. Pintar de mi cabeza es más difícil que pintar del natural. Pero en unas pocas sesiones hice el trabajo.
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